Crítica gastronómica constructivamente deliciosa, apetecible, sabrosa, con cuerpo y aroma. Con un toque de humor y una pizca de realidad. Sazonado con hojas de verdad; ramitas de placer y un puñado de vivencias personales. Este es un Blog para cocinar, probar, sentir, degustar juntos. tú también tienes la receta...

sábado, 24 de julio de 2010

EMPANADAS DE SÁBADO

Venía de dejar algunos chocolates por ahí y de regreso, tenía dos opciones para mi almuerzo de hoy. Primero, pasar al MacDonald a comprar lo más rápido y atorador que hubiese; segundo, ir “a por unas” empanadas a Panadería Tomás Moro, pero el frío y la cola a la intemperie, hicieron que mi opción claudicara. Pero tenía ganas de comer empanadas. Rico. Entonces, fui a Av. Las Condes, cerca del Alto y pasé a la tienda que tiene Felipe Didier por ahí. Entré y saqué mi número: el 71. Iba rápido, así es que mientras las otras viejas hambrientas hacían sus pedidos, yo miraba su vitrina, en donde tienen todos sus productos. Empanadas de queso sola; pollo-ciboulette; espinaca-queso; aceituna-queso; salmón-alcaparra; choclo-queso-tocino; pizzetas, quitschs, y otras cosas más. Un local de 2x2 repleto de “pericos pechugas” queriendo llevar el almuerzo del domingo. Unos hablaban de la fiesta de esta noche, otros mamones y macabeos pedían autorización para llevar pavo-queso a la señora, etc. Un circo, la verdad. Ahora, estuve 10 minutos, no más. La cola avanza relativamente rápido. En esos 10 minutos, contabilicé al menos 10 compras a 30 o 40 lucas cada una. Saquen las cuentas. Y en solo 10 minutos y en sólo este local. (Tienen otro en Tomás Moro). Le está yendo impresionantemente bien a este personaje que fue capaz de congelar todo para hacernos la vida más fácil, es más, tiene Cheese Burguer congeladas, o sea, too much. Pero bien por él. Este país está lleno de esas modas, si un huevón compra ahí, todo el resto compramos ahí. Así de simple. Ahora, las estoy disfrutando, probando de todas las que compré un poco. Espinaca, aceituna, choclo y pizzetas (foto real). Buen almuerzo de sábado en soledad. Un par se me reventaron por estar escribiendo esto. Están notables. La de espinaca, sublime. $4.100 cada caja.